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La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es una forma de dirigir las empresas basado en la gestión de los impactos que su actividad genera sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales, medioambiente y sobre la sociedad en general

Pasado en España de la RSC , Responsabilidad Social corporativa

Es difícil analizar la evolución de la RSE sin considerar dos hechos: la crisis económica de 2008, que ha incrementado la desigualdad en España y ha empobrecido gravemente el empleo; y la revolución digital, que está cambiando la economía, la sociedad y la persona. Con estas referencias, y con la humildad de no representar nada más que lo que somos, hoy queremos decir:

1.- Conceptualmente, la RSE, que nació parafavorecer una globalización íntegra reduciendo impactos sociales, laborales y ambientales, no ha terminado de ocupar ese espacio. Si preguntamos a “no expertos”, comprobaremos que la RSE se sigue asociando más a filantropía y a marketing social, que a integridad. Un dato avala esta afirmación: cerca del 50% de las áreas de RSE del IBEX 35 (las más avanzadas en este campo) dependen de comunicación o relaciones instituciones. En definitiva, aún no ha calado que la RSE no tanto tiene que ver con lo que se dona a causas sociales, sino con la manera en la que toman las decisiones para generar los ingresos de manera sostenible y honesta.

2.- La RSE no ha penetrado las políticas públicas. Al comenzar la crisis de 2008, hubo notables referencias a la RSE por los fallos de gestión empresarial. El G-20, en su reunión de Pittsburgh en 2009, reclamó más transparencia y regulación para las entidades financieras. Pero la salida de la crisis ha olvidado las lecciones que debimos aprender de su origen. Las políticas públicas de fomento de la RSE nunca llegaron a ser importantes y hoy son testimoniales. La ecuación competitividad-responsabilidad no preside las políticas para la modernización económica o para la innovación social. Las administraciones públicas que practican la RSE en el seno de sus actividades son la excepción, no la regla.

3.- La credibilidad social de la RSE ha descendido por la crisis financiera. Las expectativas abiertas a comienzos de siglo se han atenuado enormemente. Muchos ciudadanos atribuyen a empresas y directivos, comportamientos poco responsables e incoherentes con las proclamas de RSE de sus marcas. En toda Europa las condiciones de trabajo empeoran. El paro (especialmente entre jóvenes y mujeres), el incremento de las desigualdades, la reducción del gasto en protección social, han generado un clima de desafecto social al sistema institucional, que ha reducido la empatía con las compañías. Todo ello pone en duda el potencial de la RSE como base de una economía más social o, como algunos todavía pretenden, de una Economía del Bien Común.

4.- A pesar de que la RSE es un instrumento voluntario, los principales avances se han producido por la ley y la autorregulación. El reporte de información no financiera (temas ambientales, sociales y relativos al personal; respeto de derechos humanos; lucha contra corrupción y soborno; cadena de suministro,…) se ha acelerado por la Directiva Europea sobre información no financiera y diversidad, (recientemente traspuesta en España por un Decreto Ley). La involucración del Consejo de Administración es consecuencia de la Ley  de Sociedades de Capital, (que atribuye al Consejo la responsabilidad indelegable de la política de RSE, control y supervisión incluidos) y del Código de Buen Gobierno. La responsabilidad penal de los administradores por inadecuada gestión y el refuerzo de las áreas de cumplimiento se ha impulsado con la Reforma del Codigo Penal. Y la incorporación de las cláusulas sociales en los Contratos Públicos se ha consolidado con la Ley de Contratos del Sector Público.

5.- El  Consejo Estatal de la Responsabilidad Social Empresarial, CERSE, creado en 2008, ha sido “congelado”. La Estrategia Española de RSE 2014-2020 aprobada por el Ministerio de Empleo es un conjunto de recomendaciones genéricas sin potencial para impulsar cambios diferenciales. Una política de estímulo a la RSE debería contemplar medidas para potenciar el papel de los stakeholders (consumidores, inversores, medios de comunicación, compras públicas, etc). Se ha dicho que la RSE no avanzará si no hay una sociedad exigente y una ciudadanía responsable. Pero esos valores no surgen por generación espontánea, sino como consecuencia de políticas integrales que las fomentan.

6.- La “cultura RSE” ha recorrido espacios sociales muy estimables. En la academia, la formación ha evolucionado positivamente. La sociedad civil, sindicatos, ONG, consumidores, medios de comunicación, etc., han acogido la idea con interés desigual. El sector profesional -consultores, responsables de RSE, etc.- ha crecido al amparo de una fuerte demanda durante los primeros años, aunque se ha atenuado últimamente. Sin embargo, el mundo empresarial, salvo excepciones, no ha liderado este movimiento y sus organizaciones representativas han mostrado desinterés, cuando no rechazo, a las nuevas demandas de RSE.

Presente de la RSC en España:

Emma Antolín, directora de RSC del Grupo Antolín, expresó la importancia de los valores y la responsabilidad dentro de su organización. “La RSC debe dar respuesta a lo que es importante en tu sector. En el mío es fundamental atender al calentamiento global, la calidad del aire e incluso a las materias primas que usamos en nuestra fabricación, por eso estamos muy alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y cuidamos mucho la huella verde de nuestra cadena de suministros”. Sobre la transparencia, afirmaba que “es fundamental tener un comité de Ética, y código de buena conducta”, y recalcó el valor del respeto por los Derechos Humanos, la prevención laboral en todas sus instalaciones y la apuesta por la formación y capacitación de profesionales para que puedan acceder al empleo y contribuir al desarrollo social.

La última intervención y la más internacional corrió a cargo de Ana Mohedano, Responsable de Programas de Servicios Sociales de OISS, quien destacó la importancia del capital humano en países iberoamericanos: “Tratamos la protección social en cuatro ejes: la atención sanitaria, la prevención de riesgos, la seguridad social y la empleabilidad de personas discapacitadas”. Con relación a esto último explicó que “se ha impartido formación para que los responsables atendieran los procesos de selección, se ha capacitado entornos para los trabajadores con necesidades diferentes, y todo con buen resultado, por lo que además de trabajar a nivel público se ha llevado también al nivel privado”.

La lectura rápida de la jornada viene marcada por la idea de la necesidad de una mejora de la educación social y la necesidad de propiciar un cambio de mentalidad social y empresarial basado en criterios de sostenibilidad y responsabilidad.

Futuro de la RSC en España

Hasta aquí, el balance. Queremos ahora proponer unas líneas de avance para la RSE que conviene recordar. Son éstas:

1.- Es necesario promover la incorporación de políticas y principios de RS en las aulas y, singularmente, en el proceso de toma de decisiones (Gobierno Corporativo y cultura empresarial) de las empresas y las instituciones para conseguir su necesaria transformación en organizaciones ciudadanas. Mas allá del cumplimiento de la ley, hay un horizonte ético de responsabilidad sin el cual la vida en común es, y así será si no lo remediamos, imposible.

2.- Combatir y castigar la corrupción y profundizar en la transparencia. La corrupción es el principal enemigo del Estado Social y Democrático de Derecho, de la economía de mercado y de la innovación. Además del impacto negativo de la corrupción en el PIB -que la Universidad de Las Palmas ha evaluado en 39.500 M€- esta lacra mata la Innovación, destruye la competitividad y corrompe la democracia. La transparencia no solo es hoy un imperativo social sino, ademas de una obligación, el mejor antídoto contra la propia corrupción.

3.- Combatir la desigualdad. Aunque la pobreza se ha reducido globalmente, la desigualdad ha aumentado. La  pobreza en España aumentó 14 puntos entre la población en riesgo de exclusión social, debido a la disminución de los ingresos medios y la pérdida de poder adquisitivo, en particular por la contracción de las rentas del trabajo. En términos empresariales, la desigualdad se hace patente en las diferencias salariales: las mujeres cobra
un 22 por ciento menos que sus compañeros varones y, según datos de Intermon Oxfam, un primer ejecutivo de una empresa del IBEX-35 gana 112 veces el sueldo medio de la compañía, y 207 veces el sueldo más bajo.

4.- Promover una fiscalidad transparente libre de paraisos fiscales. La evasión de impuestos limita el gasto social, reduce la financiación de infraestructuras, genera competencia desleal, redirecciona la inversión extranjera hacia otros territorios y perjudica a las rentas más bajas.   Afortunadamente, ya están surgiendo nuevas exigencias de información fiscal tras la entrada en vigor del Informe Fiscal/ País, establecido por la iniciativa BEPS2 de la OCDE y el G20, y el Parlamento Europeo está impulsando nuevas exigencias legales que obliguen a grandes empresas a reportar sus contribuciones tributarias a nivel país.

5.- Abordar los nuevos debates éticos que plantea la robotización y la Inteligencia Artificial. Ya no hay estrategias digitales de RS sino estrategias de RS en un mundo digital. La RSE debe ayudar a dar respuesta a algunos interrogantes: ¿Cómo se abordará la sustitución de mano de obra humana por robots? ¿Cómo reducir las desigualdades por acceso a la tecnología y a la educación en nuevas competencias? ¿Cómo protegernos de los algoritmos con sesgos discriminatorios? ¿Cómo mantener el control humano sobre la inteligencia artificial?…

6.- Generar un sistema legal internacional de protección y cumplimiento de las convenciones internacionales de Derechos Humanos. La descentralización productiva a países con instituciones democráticas socialmente débiles, y los impactos de la industria extractiva de recursos naturales, están generando una gravísima problemática sociolaboral y medioambiental en  demasiados países. Los planes nacionales para implementar los Principios Rectores de Naciones Unidas son demasiado voluntaristas y los acuerdos sectoriales de grandes empresas, o no existen o no funcionan.

7.- Impulsar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los ODS han servido para definir la agenda de desarrollo hasta el año 2030. Suponen un compromiso holistico de cambio de modelos de negocio, coherencia de políticas públicas y de alianzas público privadas. Representan la Nueva Era de la RSE… y son nuestro objetivo común. Solo hace falta trabajo conjunto y voluntad política, y ya hemos “perdido” casi tres años…[:en]CSR is the way of managing companies based on the management of the impacts that their activity generates on their customers, employees, shareholders, local communities, environment and society in general

Past in Spain of the CSR, Corporate Social Responsibility

It is difficult to analyze the evolution of CSR without considering two facts: the economic crisis of 2008, which has increased inequality in Spain and has seriously impoverished employment; and the digital revolution, which is changing the economy, society and the person. With these references, and with the humility of representing nothing more than what we are, today we want to say:

1.- Conceptually, CSR, which was born to favor an integral globalization by reducing social, labor and environmental impacts, has not finished occupying that space. If we ask «non-experts», we will see that CSR continues to be associated more with philanthropy and social marketing than with integrity. One piece of information supports this statement: close to 50% of the CSR areas of the IBEX 35 (the most advanced in this field) depend on communication or institutional relations. In short, it has not yet been realized that CSR does not have as much to do with what is donated to social causes, but with the way in which they make the decisions to generate income in a sustainable and honest way.

2.- The CSR has not penetrated public policies. At the beginning of the 2008 crisis, there were notable references to CSR due to business management failures. The G20, at its Pittsburgh meeting in 2009, called for more transparency and regulation for financial institutions. But the outcome of the crisis has forgotten the lessons we should have learned from its origin. Public policies to promote CSR never became important and today they are testimonial. The competitiveness-responsibility equation does not preside over policies for economic modernization or for social innovation. The public administrations that practice CSR within their activities are the exception, not the rule.

3.- The social credibility of CSR has declined due to the financial crisis. The expectations opened at the beginning of the century have been greatly attenuated. Many citizens attribute to companies and managers, behaviors that are not responsible and inconsistent with the CSR proclamations of their brands. Throughout Europe, working conditions are getting worse. Unemployment (especially among young people and women), the increase in inequalities, the reduction in spending on social protection have generated a climate of social disaffection to the institutional system, which has reduced empathy with companies. All this calls into question the potential of CSR as the basis of a more social economy or, as some still claim, of an Economy of the Common Good.

4.- Although CSR is a voluntary instrument, the main advances have been made by law and self-regulation. The reporting of non-financial information (environmental, social and personnel issues, respect for human rights, fight against corruption and bribery, supply chain, …) has been accelerated by the European Directive on non-financial information and diversity (recently transposed in Spain by a Decree Law). The involvement of the Board of Directors is a consequence of the Capital Companies Law, (which attributes to the Board the non-delegable responsibility of the CSR policy, control and supervision included) and the Code of Good Governance. The penal responsibility of the administrators for inadequate management and the reinforcement of the compliance areas has been promoted with the Penal Code Reform. And the incorporation of the social clauses in the Public Contracts has been consolidated with the Law of Public Sector Contracts.

5.- The State Council of Corporate Social Responsibility, CERSE, created in 2008, has been «frozen». The Spanish Strategy for CSR 2014-2020 approved by the Ministry of Employment is a set of generic recommendations with no potential to promote differential changes. A policy of stimulating CSR should consider measures to enhance the role of stakeholders (consumers, investors, media, public purchases, etc.). It has been said that CSR will not advance if there is no demanding society and responsible citizenship. But these values ​​do not arise by spontaneous generation, but as a consequence of integral policies that foster them.

6.- The «CSR culture» has traveled very estimable social spaces. In the academy, training has evolved positively. Civil society, trade unions, NGOs, consumers, the media, etc. have welcomed the idea with unequal interest. The professional sector -consultants, responsible for CSR, etc.- has grown under strong demand during the first years, although it has diminished lately. However, the business world, with some exceptions, has not led this movement and its representative organizations have

Present of the RSC in Spain:

Emma Antolín, CSR director of Grupo Antolín, expressed the importance of values ​​and responsibility within her organization. «CSR must respond to what is important in your sector. In mine, it is essential to address global warming, air quality and even the raw materials we use in our manufacturing, which is why we are very aligned with the Sustainable Development Goals and we take great care of the green footprint of our supply chain. » On transparency, he stated that «it is essential to have an ethics committee, and code of good conduct», and stressed the value of respect for human rights, workplace prevention in all its facilities and the commitment to training and training professionals so that they can access employment and contribute to social development.

The last intervention and the most international was given by Ana Mohedano, OISS Social Services Program Manager, who highlighted the importance of human capital in Ibero-American countries: «We treat social protection in four areas: health care, prevention of risks, social security and employability of people with disabilities «. Regarding the latter, he explained that «training has been provided to ensure that those responsible are in charge of selection processes, training environments for workers with different needs, and all with good results, so in addition to working at a public level, also taken to the private level «.

The quick reading of the day is marked by the idea of ​​the need for an improvement of social education and the need to promote a change in social and business mentality based on criteria of sustainability and responsibility.

Future of CSR in Spain

So far, the balance. We now want to propose some lines of progress for CSR that should be remembered. These are:

1.- It is necessary to promote the incorporation of SR policies and principles in the classrooms and, especially, in the decision-making process (Corporate Governance and corporate culture) of companies and institutions to achieve their necessary transformation in citizen organizations. Beyond the fulfillment of the law, there is an ethical horizon of responsibility without which life in common is, and it will be if we do not remedy it, impossible.

2.- Combat and punish corruption and deepen transparency. Corruption is the main enemy of the Social and Democratic State of Law, of the market economy and innovation. In addition to the negative impact of corruption on GDP – which the University of Las Palmas has assessed at € 39,500 million – this scourge kills innovation, destroys competitiveness and corrupts democracy. Transparency is not only a social imperative today but, in addition to an obligation, the best antidote against corruption itself.

3.- Combat inequality. Although poverty has been reduced globally, inequality has increased. Poverty in Spain increased by 14 points among the population at risk of social exclusion, due to the decrease in average income and the loss of purchasing power, particularly due to the contraction of labor income. In business terms, inequality is evident in the salary differences: women charge
22 percent less than their male colleagues and, according to Intermon Oxfam data, a first executive of an IBEX-35 company earns 112 times the average salary of the company, and 207 times the lowest salary.

4.- Promote transparent taxation free of tax havens. Tax evasion limits social spending, reduces the financing of infrastructures, generates unfair competition, redirects foreign investment to other territories and harms the lowest incomes. Fortunately, new tax information requirements are already emerging after the entry into force of the Fiscal / Country Report, established by the BEPS2 initiative of the OECD and the G20, and the European Parliament is promoting new legal requirements that oblige large companies to report their tax contributions at the country level.

5.- Address the new ethical debates posed by robotization and Artificial Intelligence. There are no longer RS ​​digital strategies but RS strategies in a digital world. CSR should help answer some questions: How will the replacement of human labor by robots be addressed? How to reduce inequalities due to access to technology and education in new skills? How to protect us from algorithms with discriminatory biases? How to maintain human control over artificial intelligence? …

6.- Generate an international legal system of protection and compliance with international conventions on Human Rights. Productive decentralization to countries with socially weak democratic institutions, and the impacts of the industrial extractive of natural resources, are generating a very serious socio-labor and environmental problems in too many countries. The national plans to implement the United Nations Guiding Principles are too voluntaristic and the sectoral agreements of large companies either do not exist or do not work.

7.- Promote the 17 Sustainable Development Goals. The SDGs have served to define the development agenda until the year 2030. They involve a holistic commitment to change business models, coherence of public policies and public-private partnerships. They represent the New Era of CSR … and are our common goal. It only takes joint work and political will, and we have «lost» almost three years …[:]

[:es]RSC – Pasado, Presente y futuro en España[:en]CSR – Corporate social responsabilizó: Past, present and future [:]

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