El talento del Siglo XXI: Aportar valor desde la Felicidad
Este apasionante momento que vivimos, lleno de incertidumbres, incógnitas, hay que vivirlo como los grandes exploradores: iniciando la aventura de conocerse a uno mismo. Todos tenemos una brújula emocional que nos indica el camino a seguir. El mundo organizacional necesita de personas no sólo cualificadas sino excepcionalmente dotadas de Talento Emocional.
El talento emocional es la capacidad de conseguir retos altos desarrollando habilidades y competencias emocionales altas.
El líder del siglo XXI no es un hombre o una mujer que provoque miedo, inseguridad y coacción a sus equipos sino aquella persona con una increíble capacidad de inspirar a los demás desde su interior, provocando que las neuronas espejos se pongan a funcionar.
Si quieres encontrar empresas con talento, tienes que buscar el talento en las personas que la conforman. El verdadero talento, el excepcional, el que hace destacar el brillo facilitando la consecución de cada uno de los objetivos nace en el interior de las personas que la componen.
Una organización es un organismo vivo, y todos los organismos vivos buscan un fin último: La felicidad. La felicidad de saber que el “para qué” tiene sentido.
Las organizaciones Emocionalmente Inteligentes son aquellas capaces de discernir entre el tener y el ser, multiplicando la esencia de las personas para desarrollar sus competencias en pos de un bien común: el corazón de la empresa es el corazón de los que la componen.
El miedo es cortoplacista. Invertir en amor es la acción más segura para que una empresa triunfe
El mundo de los “pelotazos” ha muerto. Ahora, debemos trabajar como los corredores de fondo: Buen entrenamiento, musculación emocional, retención del talento, sentido común, intuición, generosidad, desarrollo efectivo de las habilidades sociales, pasión por lo cotidiano, equilibrio personal y mucha, mucha energía positiva
Ahora, aquellos que hicieron bien los deberes, los que se reciclaron, los que apostaron por equipos con corazón, los que buscaban la rentabilidad a largo plazo, los que invirtieron en excelencia y formación. El modelo de gestión empresarial ha cambiando.
Los creativos, los independientes, los lideres emocionales, para todos estos, hay cabida en este nuevo orden social, porque el futuro es de los que comparten, los generosos y responsables, los creativos, los eficientes, los que pueden ofrecer modelos de excelencia en todo su proceso.
La revolución silenciosa ha llegado, generando empresas con corazón, donde cada persona será una marca profesional, un proyecto y un valor en alza, al que habrá que cuidar, gestionar y alentar.
La política de resultados a cualquier precio ya no tiene cabida en esta nueva estructura que lentamente se está organizando. Una legión de personas competentes y creativas está generando un nuevo modelo basado en el liderazgo emocional, la alta cualificación competencial, el dominio de las habilidades sociales y un sentido ético de la sostenibilidad empresarial.
Porque hoy, sabemos, que la felicidad es productiva…Y nuestro mayor reto: Potenciar el #Talento.

This exciting moment that we live, full of uncertainties, uncertainties, we must live it as the great explorers: starting the adventure of knowing oneself. We all have an emotional compass that tells us the way to go. The organizational world needs people not only qualified but exceptionally gifted with Emotional Talent.
Emotional talent is the ability to achieve high challenges by developing high emotional skills and competencies.
The leader of the 21st century is not a man or a woman that causes fear, insecurity and coercion to their teams but that person with an incredible ability to inspire others from the inside, causing the mirror neurons to work.
If you want to find talented companies, you have to look for talent in the people who make it up. The true talent, the exceptional, the one that highlights the brilliance facilitating the achievement of each one of the objectives is born in the interior of the people who compose it.
An organization is a living organism, and all living organisms seek an ultimate end: happiness. The happiness of knowing that the «why» makes sense.
Emotionally Intelligent organizations are those capable of discerning between having and being, multiplying the essence of people to develop their skills for a common good: the heart of the company is the heart of those who compose it.
Fear is short-term. Investing in love is the safest action for a company to succeed
The world of «pelotazos» is dead. Now, we must work as the background runners: Good training, emotional strength, retention of talent, common sense, intuition, generosity, effective development of social skills, passion for everyday life, personal balance and lots of positive energy
Now, those who did their homework, those who were recycled, those who bet on teams with hearts, those who looked for long-term profitability, those who invested in excellence and training. The business model has changed.
The creative, the independent, the emotional leaders, for all these, there is room in this new social order, because the future is of those who share, generous and responsible, creative, efficient, who can offer models of excellence in Whole process.
The silent revolution has come, generating companies with a heart, where each person will be a professional brand, a project and a value in the ascendant, which will have to care for, manage and encourage.
The policy of results at any price has no place in this new structure that is slowly being organized. A legion of competent and creative people is generating a new model based on emotional leadership, high competence qualification, mastery of social skills and an ethical sense of business sustainability.
Because today, we know, happiness is productive … And our biggest challenge: Boost #Talento.[:]

