Siete lecciones para liderar

Bill George delimitó en este libro (2010, en su versión española) que los líderes que han superado (o están superando la crisis) son aquellos que han mantenido sus creencias, valores y principios como norte fundamental en sus actuaciones y estrategias, definidas a largo plazo y asumiendo además la responsabilidad implícita del liderazgo en su modo de gestión.
Las crisis conllevan necesidades de cambio y nos obligan a manejar las turbulencias con objeto a que su correcta gestión nos haga ganar en seguridad y competencia para el futuro. El afrontar la realidad de cualquier situación, buscar la causa inicial del problema, prepararnos para el largo plazo y aprovechar las oportunidades que se puedan generar siguiendo nuestros valores constituyen los principios rectores que Bill George defiende como guías de actuación.
- Afrontar la realidad, empezando por uno mismo
El asumir los hechos y la situación tal y como es sin negar la evidencia ni nuestros errores y participación directa o indirecta en el escenario creado es clave para el análisis de los problemas y el planteamiento de actuaciones de mejora y corrección. Nada se podrá “construir” o diseñar poniéndonos de lado u obviando el problema.
- Quitarse el mundo de los hombros
Intentar resolver todo desde nuestra perspectiva y posibilidades conlleva un gran riesgo. Nuestras actuaciones “demandan” contar con nuestro equipo de trabajo (opiniones, actuaciones, etc.) y nuestro “circulo externo” (amistades, familia, etc.) que nos conocen y apoyan (y corrigen en muchas ocasiones) en nuestras acciones. Tal y como refiere Jack Welch nuestras principales “armas” son nuestros empleados y colaboradores, nuestros clientes y nuestros productos o servicios.
- Busca hasta llegar al origen
Encontrar la raíz del problema (recordemos el Diagrama de Ishikawa) y sus motivos originales es uno de los pasos necesarios y más importantes de cara a la adopción posterior de medidas. En muchas ocasiones el análisis inicial se queda en los “síntomas” del problema por lo que las actuaciones posteriores no conllevan la corrección de los verdaderos errores. El lema sería confía (en colaboradores, familia, etc.) pero comprueba pues la visión general del asunto la tiene uno mismo (así como la responsabilidad final). De cualquier modo al final debemos unir a nuestros colaboradores en la solución propuesta.
- Asume y prepara el largo plazo
Las malas situaciones o crisis suelen alargarse más de lo previsto, además su gravedad suele infravalorarse en los primeros momentos. En estas situaciones se debe considerar que siempre el dinero (considerado como efectivo) manda por lo cual se debe trabajar para conseguir “dichas reservas” con objeto de proceder con “cierta soltura” en nuestra travesía en el desierto. En este punto acciones como el estudio de la eficiencia de nuestras actividades trabajo así como la gestión correcta de nuestros recursos son fundamentales.
- Las crisis generan oportunidades

| Las transformaciones de nuestra organización así como la búsqueda de una mayor eficacia en nuestros procesosademás de ser necesarias en cualquier momento cobran especial relevancia en situaciones “comprometidas”. La optimización de los recursos de la entidad con el objeto de la búsqueda racional de los nuevos objetivos y metas a medio y largo plazo deberán convertirse en una necesidad fundamental. El asumir por donde va a ir el mercado tras la situación de crisis y nuestro enfoque estratégico hacia dicho escenario se puede convertir en una ventaja competitiva de nuestra empresa |
- Sigue tus valores, actúa en consecuencia
En la gestión de las crisis el líder se convierte en referencia por lo cual va a ser escrutado en todo y cualquier momento. Nuestros empleados, colaboradores, superiores, etc. estarán observándonos por lo que actuar de un modo abierto, directo y transparente deberán ser “guías” imprescindibles en el desarrollo diario de nuestras tareas (todo intento de disimular la verdad o acciones de engaño saldrán a la luz y nuestro liderazgo lógicamente será cuestionado, quedando nuestra credibilidad totalmente dañada). El liderazgo viene marcado por nuestras creencias y valores y por tanto su desarrollo es algo innato de cada persona y precisa de enfocar nuestras actuaciones considerando en todo momento esos valores.
- Pasar a la ofensiva
Sería la última opción y no menos relevante. Una vez que hemos “desenredado” los motivos principales, hemos aunado criterios de actuación y somos conscientes de nuestros recursos podemos desarrollar nuestra estrategia de actuación (siempre bajo nuestra visión) de modo que encaucemos nuestras actuaciones (y recursos*) hacia el medio y largo plazo basándonos en nuestras fortalezas (que habremos determinado en nuestro análisis de la crisis).
*Nota. Parece un contrasentido pero aunque nuestra entidad tenga problemas en el desarrollo de su futuro necesitará preparar (o adquirir) sus recursos como apoyo de la estrategia diseñada. En todo momento debemos considerar las capacidades que nos van a ser necesarias en nuestro futuro.
El nuevo liderazgo deja de ser algo estático y se enfoca en un sentido y objetivo que debe ser coherente con nuestros principios y valores. Debe ser capaz de involucrar a nuestros colaboradores en el propósito, fomentando su compromiso.
Los líderes deben ser conscientes de sus capacidades, deben generar confianza y credibilidad y deben tener una fuerte capacidad de resilencia para asumir su responsabilidad y guiar a su organización o equipo en la secuencia de cambio necesaria (gestionando la inercia propia de cualquier entidad: ver artículo del Desafío de Darwin) para superar las situaciones desfavorables.
Debemos considerar que la resolución de las crisis conllevan un sentido de urgencia tal y como dice John Kotter “la gente ve oportunidades en un crisis, reconoce que el mayor problema de todos está en el corazón, donde el miedo y la ira pueden acabar con la esperanza, y se dan cuenta de que el corazón necesita esperanza, por lo que tratan de actuar con pasión, convicción y optimismo y una resolución inquebrantable.”
“El liderazgo no es un rango ni una serie de privilegios, títulos o dinero. El liderazgo es responsabilidad”. Peter F. Drucker consultor y experto en gestión empresarial austriaco[:en]Seven lessons to lead,

Bill George delineated in this book (2010, in its Spanish version) leaders who have passed (or are overcoming the crisis) are those who have kept their beliefs, values and principles as a fundamental north in their actions and strategies defined long term and also assuming leadership responsibility implicit in their management.
Crises involve changing needs and force us to manage turmoil in order to correct management make us gain security and competence for the future. The face the reality of any situation, find the root cause of the problem, to prepare for the long term and take advantage of opportunities that may arise following our values are the guiding principles that Bill George defends as guides for action.
Face reality, starting with oneself
Assuming the facts and the situation as it is without denying the evidence or our mistakes and direct or indirect participation in the scenario created is key to the analysis of the problems and the approach of improvement actions and correction. Nothing can «build» or design putting aside or ignoring the problem.
Remove the world shoulder
Try to resolve everything from our perspective and possibilities carries a great risk. Our actions «demand» count on our team (opinions, actions, etc.) and our «outer circle» (friends, family, etc.) who know us and support (and often correct) in our actions. As Jack Welch refers our main «weapons» are our employees and partners, our customers and our products or services.
Looking up to the origin
Find the root of the problem (remember Ishikawa Diagram) and original reasons is one of the necessary and important steps towards the subsequent action. In many cases the initial analysis remains in the «symptoms» of the problem so that subsequent actions do not involve the correction of factual errors. The motto would be trust (collaborators, family, etc.) but check for the overview of the issue has self (and ultimate responsibility). Anyway in the end we must join our partners in the proposed solution.
Assumes and prepares the long term
Bad situations or crises often lengthened more than expected, besides its seriousness is often underestimated in the early stages. In these situations you should be considered always money (considered cash) sends so should work towards «those reservations» in order to proceed with «some ease» in our journey in the desert. At this point actions such as the study of the efficiency of our work activities and the proper management of our resources they are fundamental.
Crises generate opportunities

Seven Lessons for Leading (II)
The transformations of our organization and the search for greater efficiency in our procesosademás be necessary at any time are especially important in «committed» situations. The optimization of the resources of the entity for the purpose of the rational pursuit of new goals and targets medium and long term should become a fundamental need. To assume where it will go the market after the crisis and our strategic approach to this scenario can become a competitive advantage of our company
Keep your values, acts accordingly
In crisis management becomes the leader reference which will be scrutinized in all and any time. Our employees, collaborators, superiors, etc. will be watching so act in an open, direct and transparent should be «guides» indispensable in the daily development of our tasks (any attempt to conceal the truth or actions of deception will come to light and our leadership logically be questioned, leaving our totally damaged) credibility. Leadership is marked by our beliefs and values and therefore is innate development of each person and needs to focus our actions considering these values at all times.
Take the offensive
It would be the last option and no less relevant. Once we have «unraveled» the main reasons, we have combined performance criteria and we are aware of our resources we can develop our strategy of action (always under our vision) so that we channel our actions (and resource *) to the medium and long term based on our strengths (which have determined in our analysis of the crisis).
*Note. It seems a contradiction but though our organization has problems in developing their future need to prepare (or buy) their resources in support of the strategy designed. At all times we must consider the capabilities that we will be needed in our future.
The new leadership is no longer something static and focuses on meaning and purpose to be consistent with our principles and values. You should be able to engage our partners in purpose, encouraging their commitment.
Leaders should be aware of their capabilities, should generate confidence and credibility and must have a strong capacity for resilience to take responsibility and lead your organization or team in the sequence of necessary change (managing the inertia of any entity: see Article Challenge Darwin) to overcome adverse situations.
We must consider that the resolution of crises convey a sense of urgency as John Kotter says «people see opportunities in a crisis, recognizes that the biggest problem of all is in the heart, where fear and anger can end the hope, and realize that the heart needs hope, so try to act with passion, conviction and optimism and unwavering resolve. »
«Leadership is not a range or a number of privileges, titles or money. Leadership is responsibility. » Peter F. Drucker Austrian consultant and expert in business management[:]

