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El talento, como aptitud, es la capacidad para desempeñar o ejercer una actividad.1

Está vinculada a la aptitud o la inteligencia. Se trata de la capacidad para ejercer una cierta ocupación o para desempeñar una actividad. El talento suele estar asociado a la habilidad innata y a la creación, aunque también puede desarrollarse con la práctica y el entrenamiento.

Por ejemplo: “Necesitamos un jugador con talento para jugar en el medio del campo”, “El talento del novelista volvió a quedar demostrado con su último libro”, “Buscamos talentos dispuestos a sumarse a una empresa en crecimiento”. Como puede apreciarse en estos ejemplos, el término puede utilizarse para nombrar tanto a la capacidad en sí como a la persona que cuenta con dicha capacidad.

El talento se puede considerar como un potencial. Lo es en el sentido de que una persona dispone de una serie de características o aptitudes que pueden llegar a desarrollarse en función de diversas variables que se pueda encontrar en su desempeño.

El talento es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa.4​ El talento puede ser heredado o adquirido mediante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona que tenga el talento de ser buen dibujante muy probablemente legará esta aptitud a sus hijos o a alguno de sus descendientes. Asimismo una persona que no es y desee ser dibujante deberá adquirir mediante el aprendizaje continuo y esforzado la destreza e interiorizar en su cerebro la condición que le permita desarrollar la aptitud.

El talento intrínseco es que el individuo lo puede dejar de ejercer por mucho tiempo y volver a usarlo con la misma destreza que cuando dejó de usarlo; a diferencia del talento aprendido que requiere ser ejercitado continuamente para no perder la destreza.

El talento esta basada en 5 pilares

1 Operadoras. No sé más que tú, solo me leí las instrucciones.

2 Sociales. No es lo que sabes,es cómo te relacionas.

3 Productivas. Eficacia no es trabajar más, sino mejor.

4 Tecnológicas. Digital ya es personal.

5 Internas. Son las mas importantes, es el motor que mueve tu impulso.

Todo ello, te dará una alto grado de empleabilidad para cualquier organización. A continuación describo siete de sus claves:

7 claves para desarrollar tu talento y tu empleabilidad. 

En primer lugar destaco que los profesionales que obtienen más logros y están más satisfechos con su carrera son aquellos que se especializan y focalizan en desarrollar sus competencias. Mi consejo es claro: no aprendas profesiones, aprende a ser profesional. 

Tu objetivo como empleado, como profesional freelance o como autónomo, no solo es mantener tu empleo o tus clientes actuales sino también desarrollar su talento para incrementar tu empleabilidad, la posibilidad de obtener nuevas oportunidades y más satisfacción, estabilidad o ingresos.

¿Que competencias requiero para desarrollar mi talento?

Jacques Delors, histórico ex Presidente de la Comisión Europea, dijo en 1996 que el 80% de las profesiones que existirían en 10 años serían nuevas. En 2015 tal vez no podemos asegurar las que existirán dentro de un par de años, ¿verdad?

Ya no se puede vivir sin aprender toda la vida. Si vas a hacer un master o un posgrado elige aquellos programas formativos que te convierten en un profesional polivalente porque se centran en el desarrollo de competencias. Por ejemplo, me parece una opción interesante para el desarrollo profesional el Instituto Europeo de Posgrado, una escuela de negocios que ofrece más de 1 millón de horas de formación en MBA 100% online.

Siete claves para desarrollar tu talento y tu empleabilidad

1. Competencias

No busques solo obtener títulos, piensa sobre todo en desarrollar habilidades

Conocimiento es saber que el tomate es una fruta y sabiduría es no ponerlo en una ensalada de frutas. No sólo se trata de adquirir conocimientos, se trata de aplicar competencias. Los hermanos Wright, pioneros de la aviación a principios del siglo XX, no fueron los primeros que consiguieron volar, fueron los primeros que lograron aterrizar. 😉  Podríamos decir que la sabiduría inútil sólo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.

Primero decide tus metas, luego desarrolla tus habilidades. Cuando ya tienes uno o varios objetivos profesionales en mente, luego debes tratar de pensar en habilidades: qué debo hacer en ese ámbito profesional y qué debo aprender para hacerlo. Y al contrario, cuando ya se poseen determinadas competencias o intereses específicos, se puede pensar en definir objetivos relacionados.

Los grandes profesionales son grandes terminadores. sobre las características que más valoraban en los candidatos que querían formar parte de la compañía. Respondió “valoramos a los profesionales con capacidad de terminar las cosas que empiezan.”

También contaba un empresario de hostelería “yo no contrato camareros, contrato gente que sonría y luego les enseño a hacer las mesas.” La aptitud suma pero la actitud multiplica, como creo haber escuchado a @vkuppers.

Se elige a los profesionales por lo que saben hacer pero también por cómo lo hacen. Para Enrique Dans @edans, profesor del Instituto de Empresa (IE), las personas exitosas tienen este perfil: 25% conocimientos y habilidades, 25% personalidad y 50% capacidad de relación y networking. ¿Tú como te ves?

La iniciativa es más importante que el conocimiento, no se trata de saber sino de saber qué hacer para saber. Aplícate la norma “no sé más que tú, sólo me leí las instrucciones”.

No apliques adjetivos, céntrate en comportamientos. Las valoraciones que etiquetan a los profesionales no les ayudan a conocer su talento ni a planificar su desarrollo. Si quieres progresar y encontrar tu espacio profesional céntrate en conductas y habilidades concretas y deja de describirte y de describir a otros. Mientras que los adjetivos solo juzgan, las habilidades guían.

Mejor observar los comportamientos de otros profesionales que te parecen cualificados para incorporarlos a tu “personalidad”.

Si aprecias a los compañeros que sonríen, que preguntan con frecuencia en qué pueden ayudarte y saben pedirte apoyo de forma amable, si quieres mejorar, ¡imítalos! y déjate de tests.

Busca mejorar tus comportamientos y déjate de elucubrar sobre “inteligencias emocionales”.

No seas solo “tú mismo”, sé tú mismo añadiendo lo mejor de las personas de las que aprendes

2. Autoconocimiento

Comprueba cuál es tu talento actual y cuál quieres que sea

No puedes decidir tus motivaciones e intereses profesionales en abstracto, conocerse requiere de experiencias.

No estudies para lo que no tienes talento porque un pedazo de madera en el agua durante años no se transforma en pez. Esta polémica reflexión de @alejodorowsky también puede verse desde el punto de vista del empleador o del mercado de trabajo: puedes enseñar un pavo a trepar pero es mejor contratar a una ardilla.

Este consejo lo recibió el personaje interpretado por Tom Cruise en la película Top Gun (1986) que se dobló como tu ambición es mayor que tu talento:

Son, your ego is writing checks your body can’t cash. (Hijo, tu ego firma cheques que tu cuerpo no puede pagar).

A veces pecamos de temerosos para abordar posibles proyectos, pero otras vamos un poco pasados de vueltas. Además, como menciona @antonellohay que intentar trabajar en lo que aportas valor, no solo en lo que te gusta. 

La vocación no solo se espera, la vocación también puede construirse.

Suelo invocar esta idea contra este determinismo profesional de la imagen pavo-pedazo-de-madera, pero es cierto que debemos darnos un margen para decidir cuánto debemos insistir en desarrollar competencias que “se nos dan mal” o con las que nos resultará muy difícil competir, en lo que a empleabilidad se refiere.

Por supuesto, es legítimo plantearse retos profesionales difíciles pero también parece que demasiadas personas se engañan intentando mostrar y desarrollar cualidades que no tienen o que requerirían mucha inversión en tiempo, esfuerzo y recursos.

Es verdad que muchas cosas se consiguen con paciencia e inversión, pero tenemos que valorar si existen alternativas profesionales con una mejor relación satisfacción-esfuerzo.

No salgas de tu zona de confort, 

Una estrategia para llegar lejos consiste en apoyarse en posiciones ya asentadas. Una actitud constante de superación permite vivir de forma activa y comprometida, pero plantearse retos muy difíciles puede generar un estilo de vida frustrante.

Puede ser razonable marcar planes iniciales desde el conocimiento de lo que nos gusta y de lo que se nos da bien hacer ahora y seguir desde ahí. Se puede llegar más lejos continuando con el camino que ya estamos recorriendo con cierta satisfacción que persiguiendo metas idealizadas que supuestamente deberíamos alcanzar.

3. Especialización y polivalencia

Muchas vocaciones surgen con la especialización: cuanto más sabes de algo más te gusta. Esperar la vocación puede ser baldío.

Polivalencia es la capacidad para especializarse pronto.

Ser polivalente no es lo contrario de estar especializado, la polivalencia es un facilitador de la adaptación y la especialización profesionales. Dice el emprendedor @marcvidal, refiriéndose a tomar iniciativa, que lo esencial no es el avión, lo esencial es volar.

Las competencias específicas valen para algunas profesiones, las competencias básicas valen para todas.

Las habilidades transversales nos permiten aprender nuevas profesiones con más facilidad y conectar unos sectores con otros. La especialización garantiza la prestación de servicios o elaboración de productos específicos.

IDIOMAS, LA COMPETENCIA MÁS POLIVALENTE PARA EL APRENDIZAJE Y EL NETWORKING

Las competencias transversales tienen valor en muchos ámbitos profesionales, mientras que las competencias especializadas se focalizan sobre profesiones y sectores concretos. Las competencias transversales nos hacen polivalentes, como el manejo de idiomas, las matemáticas y la estadística, la ofimática avanzada (también en la nube), la productividad personal, la colaboración 2.0 y el trabajo en equipo, el networking, la mecanografía (sí, ¡la mecanografía!) o incluso la programación informática.

Hazte fuerte en un grupo de competencias, en un tema, sector, aplicación o herramienta.

Las matemáticas y la estadística como competencias para el empleo. ¿Para qué sirve un matemático? Según este artículo de @MasScience, los titulados en matemáticas y estadística son profesionales polivalentes que no sufren el paro en España: su tasa de desempleo es de las más bajas, en torno al 6% según el INE 2014.  Trabajan en el ámbito de la docencia (38,3%) pero también en el de la banca y las finanzas (16,4%), administración pública, informática, consultoría o ciencia y tecnología, según datos de la Real Sociedad Española de Matemáticas (RSME).

Grandes empresas como Zara, Mercadona o Eroski los emplean para optimizar la logística de los pedidos a domicilio mediante estudios de tránsito y para minimizar los costes. En Barcelona, un equipo de matemáticos diseña los horarios de la red de autobuses y en el sector bancario desarrollan modelos de predicción de riesgos. En síntesis, las matemáticas aportan el tratamiento de datos y la modelización y creación de estructuras de modelos numéricos que permiten hacer simulaciones previas para la puesta en marcha de los grandes y pequeños proyectos y servicios ciudadanos y empresariales.

Gema Muñoz, especialista en analítica web, me comentaba que esta “nueva profesión” requiere competencias de tres ámbitos: matemáticas, tecnología y visión de negocio:

Un analista web debe interpretar datos (matemáticas) y conocer la tecnología necesaria relacionada para almacenar e interpretar esos datos. Ha de tener la mente estructurada de un técnico.

No solo se trata de ser buen profesional, también de parecerlo y comunicarlo. El déficit de los recién titulados en aptitudes comunicativas queda latente en el estudio del Observatorio de Innovación en el Empleo de Adecco, en el que 19 multinacionales como BMW o Coca-Cola dan fe de las pocas habilidades de los jóvenes a la hora de comunicar y negociar.

La Guía de marca personal y reputación digital ofrece consejos para ser y para parecer en el mundo profesional.

4. Acreditaciones

Haz cursos para mejorar tu carrera, no hagas de tu carrera una lista de cursos.

-Aunque tengo tres carreras, nunca he encontrado trabajo
-Terminar la segunda y tampoco mejorar tu situación, ¿no te dio pistas?

Acumular títulos no siempre es sinónimo de avance profesional. 

Obtener una acreditación puede ser necesario en determinados sectores profesionales y para ejercer determinadas ocupaciones, pero en general hay que titularse como parte de un plan. Las acreditaciones son importantes pero mucho más las competencias que demanda el mercado de trabajo o las habilidades y actitudes que nos permiten ser mejores ciudadanos y profesionales más integrales.

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Talento del siglo XXI: Competencias y Empleabilidad

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