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REVOLUCIÓN DIGITAL 

“En 5 años, 4 de cada 10 empresas van a desaparecer”. “Hoy el 10% de las tareas industriales están en manos de robots, pero en 10 años serán el 45%”. Y, en términos de empleo, la OCDE advierte que “en 2030 el 80% de la tipología de puestos de trabajo va a desaparecer”. Llega la 4ª revolución industrial. Y las estadísticas nos avisan de los cambios que traerá. Para el líder la revolución digital es una oportunidad, pero también es una responsabilidad reaccionar proactivamente a estas previsiones. ¿Cómo? Adaptando las empresas a los cambios, creciendo de manera sostenible, estando a la vanguardia de las nuevas tecnologías y, a la vez, siendo capaces de modificar la forma en la que trabajamos.

“En 5 años, 4 de cada 10 empresas van a desaparecer. Los líderes tienen la oportunidad y la responsabilidad de reaccionar a esta presvisión”.

CAMBIO DE PARADIGMA

El mundo ha cambiado de forma brutal.

 

COMPROMISO E INNOVACIÓN: UNA RELACIÓN NECESARIA 

La innovación no es fruto directo de la financiación sino de la energía creadora de las personas. Para que esa tesón se desate, el compromiso de los trabajadores es indispensable. De hecho, tener personas altamente comprometidas incrementa en un 44% las probabilidades de volver a los números negros. Además, el compromiso o la pasión -el máximo grado de compromiso- explica estadísticamente el 50% de la fidelidad de tus empleados. Y esta fidelización de los trabajadores puede llegar a explicar hasta el 29% de los resultados de una compañía. Sin embargo, la realidad es de otro color. En el mundo, solo 14 de cada 100 personas (entre el 13% y el 15% de la población, en función del año y de los sucesos) van altamente comprometidas a trabajar. ¡En España solo el 7%!

INNOVAR PARA CRECER

España ocupa el puesto 14 en el ranking de riqueza mundial, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Uno de los principales motores de crecimiento de la riqueza nacional es la innovación. Sin embargo, España se va relegada a una discreta posición 28 en el Índice Global de Innovación (GII). Los datos del Panel Tecnológico del FECYT – informe que mide el número de empresas que innovan de forma habitual en nuestro país- indica que solo cuatro de cada mil empresas españolas apuestan realmente por la innovación como parte esencial de su estrategia. Ahí están los datos. No los quiero juzgar, pero parece obvio que son bastante mejorables y que hay que actuar.

Innovar es clave. Lo fue en el pasado. Y lo seguirá siendo en el futuro. La innovación digital fue la causa del crecimiento del 50% de la riqueza de Estados Unidos en los años previos a la crisis. Y en Europa la innovación explicó el 25% del incremento de la riqueza en la década previa al inicio de la crisis (1997-2007) así como el 55,6% del incremento de la productividad en dicho período.

En España, incrementar un punto la actividad de innovación de la empresa aumenta en 3,7 puntos porcentuales las ventas, según datos del Panel de Innovación Tecnológica (PITEC). Salvo que se trate de innovaciones digitales, en cuyo caso el incremento de las ventas llega hasta los 7 puntos porcentuales.

INNOVAR SIN MIEDO

Primero, tienes que analizar qué problema tienes, cómo lo vas a resolver, cuánto vas a invertir en la tecnología que te de la solución y si tras todo esto tiene sentido, tira la inversión adelante. Pero sembrar el campo con sensores sin saber qué vas a controlar con ellos es peligroso. Muchos lo hacen para mostrar que están haciendo proyectos tecnológicos. Y eso solo puede ser el preludio de un gran fracaso.

En España todavía estamos demasiado acostumbrados a dos cosas: 1. A hacer las cosas como siempre se han hecho. Yo le llamo el síndrome del “pero si hasta ahora funcionaba”. 2. Estamos acostumbrados culturalmente al miedo a hacer el ridículo, lo tengo comprobado empíricamente. Nos cuesta innovar porque fallar puede tener implicaciones negativas: perder mi empleo, que me quiten del departamento… Si corregimos esas dos pequeñas cosas, el mundo es nuestro. Porque además en España tenemos los dos ingredientes necesarios para innovar. Uno, el ingenio. Somos muy flexibles, cambiamos la manera de hacer las cosas con relativa facilidad y nos adaptamos. Y dos, somos personas con mucha energía.

CUANDO EL LÍDER NO ENCUENTRA LA RESPUESTA

A los CEOs les cuesta mucho reconocer –especialmente en público– que no saben o no entienden algo. Eso es un problema. Sobre todo, ahora que llegan nuevas tecnologías como blockchain, que no son fáciles de entender. Y si no lo entiendes y te da vergüenza preguntar, al final lo que haces es parar el cambio, con el elevado coste que implica. Leer, formarse y preguntar a expertos son aspectos básicos para afrontar con éxito este nuevo entorno.

ADAPTARSE O MORIR

Solo nos queda una, : Adaptarnos o morir como empresa. Tu´eliges. Para afrontar con éxito la transformación digital en España y en Catalunya, el paradigma debe cambiar. Los CEOs deben volver a nacer, mediante una formacion de lo nuevo; con nuevas reglas y nuevos desafíos y oportunidades. El líder de antes ya no tiene todas las respuestas. Ahora tiene que ‘sumergirse’ constantemente para comprender las nuevas tecnologías y así poder plantearse las preguntas adecuadas. Y todo esto de forma continua. el futuro ha llegado, y ha venido para quedarse, no podemos quedarnos “fuera de juego”.

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Industria 4.0: REVOLUCIÓN DIGITAL 

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